El panel «Mujeres que cambiamos vidas» reunió voces poderosas para analizar los retos, las barreras y las satisfacciones de abrir camino en sectores tradicionalmente rígidos, donde se visibilizó la experiencia y trayectoria de Zaira Zepeda, CEO de Local Trendy y Fernanda Rodríguez de la Notaría 16 de la Ciudad de México.
El panel conducido por la Directora Ejecutiva de Relaciones Corporativas de SOC, Laura Montoya y la Directora Ejecutiva Comercial, Cybel Magaña se habló sobre el impacto del liderazgo femenino.
El origen de la determinación
¿Qué nos impulsa a llegar lejos? Para Zaira Zepeda, la respuesta está en su historia familiar. Al recordar a su abuela, quien llegó a la ciudad huyendo de la violencia y logró sacar adelante a siete hijos trabajando en limpieza, Zaira fue contundente: «Si ella pudo sin nada, yo no tengo pretextos para no lograrlo».
Por su parte, Fernanda Rodríguez destacó la importancia de la formación. Iniciando su carrera a los 20 años bajo la exigencia del Lic. Fausto Rico, comprendió una verdad fundamental: la dedicación supera al talento. El esfuerzo constante es lo que permite destacar en entornos de alta competencia.
Del «piso pegajoso» al éxito propio
El camino no es lineal. Zaira compartió cómo el «duelo» de dejar una carrera corporativa estable tras nueve años la llevó a emprender. Superar el síndrome del impostor fue clave, apoyándose en la preparación y la resiliencia tras no recibir un ascenso merecido.
Zaira identificó dos conceptos críticos que frenan el avance femenino:
- El piso pegajoso: Aquellas tareas de cuidado y cargas culturales que dificultan que la mujer despegue profesionalmente.
- El techo de cristal: La falta de visibilidad y oportunidades en el sector privado para los puestos de liderazgo.
«Aunque el 53% de los estudiantes universitarios son mujeres, menos del 10% ocupa puestos directivos», señaló la CEO de Local Trendy, subrayando la necesidad de un liderazgo empático donde las mujeres en la cima apoyen a las que vienen detrás.
Mientras que Fernanda Rodríguez destacó la complejidad en los procesos de selección en la notaría; sin embargo, la constancia la llevó a lograr su meta, tras varios intentos, demostrando que la persistencia es una herramienta de liderazgo.

Liderar con empatía y sin culpa
Para Fernanda, liderar una notaría implica romper el estigma de la «falta de compromiso» que a veces se le adjudica a las mujeres. Su enfoque es la empatía y la red de apoyo: «No estás sola; aprendes a construir un equipo porque no vas a saberlo todo».
Respecto a la culpa, Zaira fue honesta: el equilibrio perfecto es un mito. La clave reside en la priorización y la estructura. Al organizar la agenda y respetarla, se puede estar presente tanto en el negocio como en la familia, manejando el miedo como un acompañante, pero no como un freno.
El legado: Cambiar el entorno
¿Cómo se mantienen motivadas? Para Fernanda, la satisfacción viene de transformar procesos legales en experiencias humanas y agradables. En tanto que a Zaira la motivación nace de rodearse de gente positiva y trabajar bajo una premisa diaria: ¿Cómo puedo mejorar el día de alguien hoy?
«Todas tenemos una líder dentro. Veo a la Zaira de hace años, que tenía miedo, y hoy me veo segura y digo: sí se puede».
El panel concluyó con una reflexión sobre la importancia de celebrar los logros propios, tomar pausas para reconocer el camino recorrido y formar a nuevas líderes a través del «efecto espejo», destacando siempre las virtudes y el talento de quienes integran el equipo.



